Citas de Novela

El adolescente agonizaba, solo; nadie lo sabia y unicamente a una persona que le hubiese importado. yacia esqueletico a consecuencia de una vida destrozada por las drogas,sobre un jergón apestoso en un rincón de una habitación inmunda de un edificio abandonado .

El adolescente agonizaba, solo; nadie lo sabia y unicamente a una persona que le hubiese importado. yacia esqueletico a consecuencia de una vida destrozada por las drogas,sobre un jergón apestoso en un rincón de una habitación inmunda de un edificio abandonado .

"En el centro de nuestras vidas hubo un verano. Un poeta que no escribió ningún verso, una piscina desde cuyo trampolín saltaba un enano con ojos de terciopelo y un hombre al que una noche se llevaron las nubes. Los días cayeron sobre nosotros como árboles cansados.

Tomaron el camino del sur con la emoción de saber que entraban en tierras que poco antes habían estado en manos de los sarracenos, hasta que el rey Alfonso, llamado por ello el Batallador, se las había arrebatado para la Cristiandad unas décadas atrás.

Paseándose dos caballeros estudiantes por las riberas de Tormes, hallaron en ellas, debajo de un árbol durmiendo, a un muchacho de hasta edad de once años, vestido como labrador.

"-Luego ¿esta ciudad es Écija? -le repitió don Cleofás.

“Yo, señora,  soy de Segovia. Mi padre se llamó Clemente Pablo, natural del mismo pueblo, ¡Dios le tenga en el cielo!

On viu en Pitus i la seva colla.

Las dos figuras se internaron en la vivienda, sofocada por el calor y la sequía, se sentaron como dos épocas encontrándose de frente. Detrás de López Portillo estaba su guardaespaldas de pie, y detrás del anciano uno de sus hijos con un máuser inservible.

Many years ago there was a splendid meteor shower over the city of Flensburg, in the middle of a warm July. Anyone old enough to understand walked out to see and marvel at the incandescent sky, ignating the stillness of the night. No one forgot that night, ever.

Una caravana de carros empezó a salir de atrás del cerro del Borrego y marchó a lo largo de la Alameda, rumbo al centro, hacia la catedral de San Miguel.

El coche dio la vuelta a la plaza de la Universidad y recuerdo que el bello edificio me conmovió como un grave saludo de bienvenida.

Doce años atrás, en el bar subterráneo del patio de Letras situado frente a la entrada de la capilla, Álvaro había advertido la presencia de un muchacho de su edad, vestido con afectado descuido, que parecía moverse en un universo fantasmal, avanzando a tientas en medio de los grupos de estudiant

Durante aquellos meses, aunque no tenía ningún tiempo libre, visité bastante la universidad en compañía de mis amigos de siempre. Eran unas visitas rápidas y absolutamente clandestinas, como las que se hacen a una amante.

Se desplomó la tarde casi a traición, con un aliento frío y un manto púrpura que resbalaba entre los resquicios de las calles. Apreté el paso y veinte minutos más tarde la fachada de la universidad emergió como un buque ocre varado en la noche.

(...) Antes de casarse había querido informarse sobre la familia de la novia y supo que sus abuelos venían del Toboso. Se inclinó a soñar un poco como cualquier novio en su caso. Toboso era un nombre compuesto de dos voces hebreas como otros nombres españoles de ciudades o aldeas.

Y cuando se fueron a vivir a Arévalo, pues era igual pero no era lo mismo, y le preguntaban los muchachos de Arévalo que cómo era el pueblo del niño: Fontiveros.

- Pues un pueblo -decía el niño.

Desde hace ya algunos años mi familia vive en una pequeña pero preciosa finca de la Cuesta del Zarzal, muy cerca del bello hotel que fue residencia del eminente filólogo don Ramón Menéndez-Pidal.

En la oscuridad de la noche, aquel majestuoso consistorio del siglo diecinueve levantado sobre el de 1577, pugnaba por evitar ser devorado por la espesa niebla de enero.

"Em dic Alícia i tinc un problema que es diu Sònia. La Sònia em maltracta des que jo vaig néixer. Fa onze anys que em maltracta dia i nit, però no la tanquen a la presó perquè és una menor i no li poden fer un judici per torturar persones innocents.

11 DE JUNIO

 

Gistaín, Plan, Ceresa,...

Una tras otra todas las poblaciones pirenáicas, antiguos reductos de humanidad, van cayendo inexorablemente.

-Bien, bien. Entonces, si yo le pidiera a usted que me nombrara otros edificios de similares características, usted me respondería... -Ribera dejó la pregunta en el aire.

-Bien, bien. Entonces, si yo le pidiera a usted que me nombrara otros edificios de similares características, usted me respondería... -Ribera dejó la pregunta en el aire.

-Bien, bien. Entonces, si yo le pidiera a usted que me nombrara otros edificios de similares características, usted me respondería... -Ribera dejó la pregunta en el aire.

-Bien, bien. Entonces, si yo le pidiera a usted que me nombrara otros edificios de similares características, usted me respondería... -Ribera dejó la pregunta en el aire.

-Bien, bien. Entonces, si yo le pidiera a usted que me nombrara otros edificios de similares características, usted me respondería... -Ribera dejó la pregunta en el aire.

El vehículo circuló a gran velocidad hasta llegar a la cuesta del Parque Primo de Rivera o, mejor dicho, para no herir sensibilidades, el Parque Grande. Entonces abandonó la calzada y se sumergió en la oscuridad. El chófer apagó las luces y paró el motor.

-Recapitularé una sola vez, y para que lo entiendan, pues parece que no han comprendido nada de lo que les he dicho... Hubo un primer caso, sí, el de los cadáveres hallados en la Casa Solans, y ahora ha habido un tercero, el del Hotel Orús.

MACABRO ASESINATO MÚLTIPLE EN EL HOTEL ORÚS

Y ya el texto decía lo siguiente:

LOS ASESINOS SATÁNICOS GOLPEAN A LA CIUDAD CON LO QUE PARECE OTRO CASO MÁS DE CRIMEN RITUAL

Ha ocurrido de nuevo.

-Bien señora Ramos. Usted me dirá qué es lo que le tre por aquí... -le preguntó intrigado el detective, pues no era muy común que señoras de la avanzada edad que suponía a esa mujer, acudieran a una agencia de detectives.

Todo el tiempo durante el cual ella había permanecido en coma, luchando por sobrevivir, tendida inerte sobre una cama de la UCI, él lo había sufrido junto a ella.

Respirando por ella, pensando por ella, soñando por ella.

La mujer del ferretero caminó hasta llegar a la confluencia con la Avenida de Cesaraugusto, en donde, para sorpresa de Bruno, cruzó el semáforo y, si pensárselo dos veces, se internó de lleno en el ordenado recinto del Mercado Central.

Josefa, saliendo del Mercado por la otra puerta, y avanzando a lo largo de la avenida, siguió su camino para terminar cruzando El Coso hasta desviarse hacia la Plaza de Salamero.

Josefa, saliendo del Mercado por la otra puerta, y avanzando a lo largo de la avenida, siguió su camino para terminar cruzando El Coso hasta desviarse hacia la Plaza de Salamero.

Tras Teo le tocó el turno a Tomás, un ratón de biblioteca, un amante de los libros que en sus tiempos mozos regentó una librería de viejo en El Tubo, esa despreciada gloria del Casco Antiguo de la ciudad, zona de estrechas callejuelas en la que los bares de tapeo hicieron furor durante décadas, b

Tras Teo le tocó el turno a Tomás, un ratón de biblioteca, un amante de los libros que en sus tiempos mozos regentó una librería de viejo en El Tubo, esa despreciada gloria del Casco Antiguo de la ciudad, zona de estrechas callejuelas en la que los bares de tapeo hicieron furor durante décadas, b

Tras Teo le tocó el turno a Tomás, un ratón de biblioteca, un amante de los libros que en sus tiempos mozos regentó una librería de viejo en El Tubo, esa despreciada gloria del Casco Antiguo de la ciudad, zona de estrechas callejuelas en la que los bares de tapeo hicieron furor durante décadas, b

Jiménez se encontraba reunido en el Anatómico Forense con el doctor Membrado. La autopsia que se le estaba efectuando al cuerpo de Juan García Sande no daba mayores pistas que las de por sí obvias a la simple observación del cadáver.

-Ya sabes, toma el desvío que lleva al lugar en el que se encontraba el antiguo Casino Montesblancos -dijo ella con fría sequedad.

 

Cuando faltaban escasos diez metros para que el Jeep dejara de encontrar un punto de apoyo en su loca carrer, Bruno decidió poner en práctica lo único que había aprendido durante su servicio militar, como conductor del Coronel, en aquel lejano Regimiento de Ingenieros Nº 8 de Melilla.

El Grand Cherokee negro circulaba agran velocidad por la Ronda Norte. Bruno conducía nerviosos, apretando los dientes y mirando de reojo por el retrovisor a su pasajera.

Aquel viernes, el "Club de las Nueve" se reunió como era habitual en el "Easo".

El senador Roberto Mingallo sufrió un trágico accidente de tráfico cuando circulaba por la autovía de Madrid a Zaragoza, a la altura del puerto de Morata.

El inspector Jiménez, tras desayunar sin ganas unas magdalenas y un café con leche, había recogido a su compañero, el injspector Ribera, en su propia casa, para acudir juntos a la cita con el detective, en lugar de pasar antes por comisaría.

A los cargos por fraude fiscal, de los que era posible inculpar a Isabel, gracias a la documentación informática obtenida en el minuciosoregistro efectuado en su despacho, se iban a sumar pronto otros por cohecho y soborno, actos ilícitos realizados en connivencia con el senador Mingallo, así com

Romanticismo es una novela del escritor español Manuel Longares que se desarrolla en el barrio de Salamanca, en la ciudad de Madrid. 

...El hombrecillo aquel afirmó haber pertenecido a La Securitate, la desgraciadamente célebre fuerza policial del régimen de Ceaucescu, en Rumanía. Así pues, lainsignia era de su propiedad, un bonito premio por los numerosos servicios prestados.

Según la empresa que contrató a Martín, el vigilante, se le acabó el contrato en el mes de febrero, y no le fue renovado.

-¡Detective -le espetó Pepe sin más-, aquí no se perdona a los impuntuales! Esta primera ronda la pagas tú. ¡Y espero que esta situación no vuelva a repetirse!

- Buenas noches a todos -dijo Bruno, sentándose al lado de Teo, algo incómodo por su retraso.

-¡Detective -le espetó Pepe sin más-, aquí no se perdona a los impuntuales! Esta primera ronda la pagas tú. ¡Y espero que esta situación no vuelva a repetirse!

- Buenas noches a todos -dijo Bruno, sentándose al lado de Teo, algo incómodo por su retraso.

La finca que los Sande poseían en la Urbanización de Las Lomas hacía honor a su nombre, "El Castillo", con fundadas razones.

-Todo eso está muy bien, pero y ¿qué hay de mi piso? -contestó con enojo De Andrés-. sabes lo que me costó hacerme con él, que lo pagué con el sudor de muchos servicios, y ahora ¡va y se lo queda ella!, y a mí me echan a la calle y me dicen que me busque la vida. ¿Querías saber dónde vivo ahora?

...Ambos se conocían desde hacía muchos años, de cuando siendo meros agentes de sus respectivos Cuerpos, coincidieron en algunos servicios que Jiménez llevó a cabo en el estadio de fútbol de La romareda, acompañando al sevilla en varios de sus enfrentamientos deportivos con el Real Zaragoza.

Apoyado contra la pared de un corralillo que se encontraba a un lado del puente, yacía, en posición de sentado, el cuerpo de un hombre, con la garganta seccionada de parte a parte y la boca sellada con resistente cinta americana, la misma que mantenía sus párpados levantados, dejando escapar la v

El café-bar "Easo", pues ese era el nombre del local que le había llamado la atención, se encontraba a rebosar. Sólo una banqueta frente a la barra parecía estar esperándole desde hacía rato.

Los suelos estaban recubiertos por un resistente y cálido parquet, de anchas lamas de roble, y los altos techos se remataban, en su unión con la vertical de las paredes, con una barroca cenefa de escayolaa de aire retro, que les otorgaba un aspecto noble y señorial.

La tan apenas recién inaugurada Estación de Ferrocarril de Delicias, la colosal obra, diríase que faraónica, que la anhelada llegada del AVE a Zaragoza reclamaba, aparecía desolada bajo el helador azote del Cierzo.

Cambian los colores en el año como gira siglos el tiempo.

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Luego, se detendrán incrédulos ante la pintura del color de la arena y la esmeralda.

No tiene fecha ni firma, sólo estas palabras, fervientes o desengañadas: Samarcanda, el más bello rostro que la Tierra haya vuelto jamás hacia el sol.  

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Okada tenía una ruta fija para sus paseos diarios. Bajaba una solitaria cuesta llamada Muenzaka y continuaba hacia el norte rozando el lago Shinobazu, cuyas aguas, tan negras como dientes, provenían del río Aisome, hasta finalmente desembocar en la montaña de Ueno.

7 de septiembre

«Tanto ayer como hoy, fuerte viento del sur sopla, nubes trae como lleva, llueve como escampa, y cuando los rayos del sol penetran entre las nubes, sombras arbóreas al unísono resplandecen, (…)».

Hasta entonces parecía no haberse enterado de la condición esclava de los caucheros. ¿Cómo pensar que nos apalearan, nos persiguieran, nos mutilaran aquellos señores de servil ceño y melosa charla que salieron a recibirlo en La Chorrera y en El Encanto?

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Nunca las auroras de julio en el Cauca fueron tan bellas como María cuando se me presentó al día siguiente, momentos después de salir del baño, la cabellera de carey sombreado suelta y a medio rizar, las mejillas de color de rosa suavemente desvanecido, pero en algunos momentos avivado por el rub

Belinchón es el escenario donde transcurren los capítulos centrales de la novela de Camilo José Cela, premio Nobel de Literatura, Nuevas andanzas y desventuras del Lazarillo de Tormes.

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Al principio Anita y yo no conectábamos. Nos había presentado unos conocidos durante una cena. Fue una cena india en un restaurante pijo del barrio de l'Eixampe, cerca del centro de la ciudad, para acabar la noche bailando en la sala Apolo.

Quintanar de la Orden, por su cercanía al mítico lugar nunca nombrado donde vivía Don Quijote, tiene una presencia constante en la obra de Miguel de Cervantes. 

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Almorox, municipio español de la provincia de Toledo, es una de las localidades reales citadas en la novela picaresca La vida de El Lazarillo de Tormes.

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En la orilla sur del río Tormes se encuentra el barrio de Tejares, perteneciente a la ciudad de Salamanca y hasta 1963 municipio independiente. 

Gracias a la fama, no siempre positiva, que la Universidad de Osuna gozaba en toda España durante los siglos XVI y XVII, la localidad sevillana es citada en numerosas ocasiones a lo largo de El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, la obra cumbre de la literatura española.

Yo vine aquí por lo de Julie Christie. Por lo de mi padre. Pero, en exteriores, los planos son lejanos y no sé si esa rubia que se aleja en el trineo es Julie Christie o una doble. ¿Estuvo esa actriz en Candilichera? ¿Se enamoró de mi padre, alelado, en la trinchera?

En el transcurso de la conversación telefónica, Lobón mencionó el barrio de la enferma, La Concepción, donde Millás había vivido una temporada de joven, tras independizarse de sus padres.

Muchos años después, cuando su fortuna era más que considerable, Popescu se enamoró de una actriz centroamericana llamada Asunción Reyes, una mujer de una belleza extraordinaria, con la que se casó.

Llegó a la esquina de Antón Martín con su entrada de metro y más luz. Había dos taxis parados y otro dando lentamente la vuelta. Algunas mujerzuelas de aspecto inequivoco se estacionaban en las aceras o tomaban café con leche en turbios establecimientos con dorados falsos.

"Si hubiera nacido en la antigua Grecia habría sido prostituta y me habría llamado Eleftheria. Esto, que en principio suena fatal, es increíblemente pretencioso contra todo pronóstico.

Sevilla era bien acomodada para cualquier granjería y tanto se lleve a vender como se compra, porque hay marchantes para todo. Es patria común, dehesa franca, ñudo ciego, campo abierto, globo sin fin, madre de huérfanos y capa de pecadores, donde todo es necesidad y ninguno la tiene.

Acuérdome que un labrador en Granada solicitaba por su interese un pleito, en voz de concejo, contra el señor de su pueblo, pareciéndole que lo había con Pero Crespo, el alcalde dél, y que pudiera traer los oidores de la oreja.

En fin, por caminos desusados, por atajos y sendas encubiertas, partieron Roque, don Quijote y Sancho con otros seis escuderos a Barcelona.

Tengo el amor. Todo el mundo lo persigue, pero yo, que no puedo correr, lo tengo

"Retiróse la duquesa, para saber del paje lo que le había sucedido en el lugar de Sancho, el cual se lo contó muy por estenso, sin dejar circunstancia que no refiriese; diole las bellotas, y más un queso que Teresa le dio, por ser muy bueno, que se aventajaba a los de Tronchón…“. Segunda Parte.

-Tápenme –respondió Sancho-, y pues no quieren que me encomiende a Dios ni que sea encomendado, ¿que mucho que tema no ande por aquí alguna región de diablos, que den con nosotros en Peralvillo?

"Solamente faltan Ruidera y sus hijas y sobrinas, las cuales llorando, por compasión que debió de tener Merlín dellas, las convirtió en otras tantas lagunas, que ahora en el mundo de los vivos y en la provincia de la Mancha las llamanXI las lagunas de Ruidera28; las siete son de los reyes de Espa

—Digo, pues, señores míos —prosiguió Sancho—, que este tal hidalgo, que yo conozco como a mis manos, porque no hay de mi casa a la suya un tiro de ballesta, convidó un labrador pobre, pero honrado.

En estas y otras gustosas pláticas se les pasó aquel día, y a la noche se albergaron en una pequeña aldea, adonde el primo dijo a don Quijote que desde allí a la cueva de Montesinos no había más de dos leguas, y que si llevaba determinado de entrar en ella, era menester proveerse de sogas, para a

"Porque mi pueblo, Fuensanta de Martos, no era el más grande ni el más importante de la sierra, pero ocupaba el centro geográfico de la comarca"

"- Se lamentó el Portugués una tarde mientras bajábamos juntos desde el cortijo de las Rubias, porque me había pedido que le acompañara a ver a Manolo el Sereno, un hombre de Frailes al que quería comprarle aceite para el restaurante de una conocida suya."

Con ocasión de las festividades del nuevo siglo hubo un novedoso programa de

actos públicos, el más memorable de los cuales fue el primer viaje en globo, fruto de la

iniciativa inagotable del doctor Juvenal Urbino. Media ciudad se concentró en la Playa del

(...) los sorianos sabian del verano y del invierno, pero no supieron de la primavera silenciosa hasta que no llegó nuestro don Antonio Machado. (....). 

J.A, Gaya Nuño (el Santero de San Saturio)

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—Mira, Kilian —dijo Jacobo—, estamos entrando en la bahía de Santa Isabel. ¡No te pierdas ningún detalle! —Un brillo especial iluminó sus verdes ojos—.

El rey de Granada conquistó Purchena, donde celebró unos fastuosos juegos.

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.

"Pocas horas después, intuía, iba a conocer a Rosilda, una extraña para ella a pesar de que habia nacido en Poliñá y de que por sus venas corría la misma sangre.

Sebastián contempló las paredes de la taberna. Había dos carteles de toros de las fiestas de Navalcarnero; anunciaban a unos novilleros modestos y a una señorita rejoneadora. El nombre de uno de los novilleros le sonaba. El tabernero acababa de hacer el bocadillo.

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-¿Trabajas para Ventura o Velasco?

- No lo sé bien. ¿Importa eso mucho?

..podía pasar unos días en su casa, nos enseñaría todo Leganés, nos llevaría a un bar que era de unos paisanos, recorreríamos gratis todo Madrid en autobús, por algo él era un conductor veterano en la empresa. " Primo, no veas el dinero que ha hecho aquí la gente.

Primero se acerca a la calle Cueta a hacer unos recados. Esta calle larga y estrecha es como una tripa, paralela al mar, se ha convertido en los últimos años en una de las arterias más animadas de la ciudad.

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.

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Jyväskylä era una ciudad que parecía haber vivido tiempos mejores. Tenía edificios monumentales de dos y tres siglos de antigüedad, pero se encontraban sucios y mal mantenidos.

...impaciente, ansiosa, a punto de perder la cordura si es que aún la conservaba, esperando a que él asomara por cualquiera de las callejuelas que desembocaban en la sevillana plaza de Molviedro, tras no verle desde entonces.

La noche los reunía al mismo tiempo que las estrellas. Se juntaban a dormir en el "Portal del Señor" sin mas lazo común que la miseria.

Y fue, a lo que se cree, que en un lugar cerca del suyo había una moza labradora de muy buen parecer, de quien él un tiempo anduvo enamorado, aunque, según se entiende, ella jamás lo supo ni le dio cata dello.

Todo el mundo estaba en la playa. La madre de Carlos, un niño muy perezoso, le decía a este que dejase de estar tumbado en la toalla que se iba a poner rojo como un tomate y que se bañase.

La casa era un chalecito situado a diez metros del agua, en la boca del río Palmones, donde se levantaban algunas viviendas de pescadores justo a la mitad de la bahía entre Algeciras y Gibraltar.

„Envuelto en sus improvisados lutos que olían a tintas de ayer, el adolescente mirada la ciudad, extrañamente parecida, a esta hora de reverberaciones y de sombras largas, a un gigantesco lampadario barroco, cuyas cristalerías verdes, rojas, anaranjadas, colorearan una confusa rocalla de balcones

Tras cruzar un puente, la Ciudad apareció por fin ante mis ojos.

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Nuestro amor puro, al menos, no está reñido con el paladar, y por eso solemos hacer recorridos gastronómicos.

Donde la imaginación está ausente,no hay horror posible.

Yo no hacía a solas sino considerar cómo casi era peor lo que había pasado en Alcalá en un día, que todo lo que me sucedió con Cabra (...)

Y antes de que amaneciese me puse en Mairena que es un lugar que está a cuatro leguas de Sevilla

Sindo Nogueira era un aldeano de Lires al que, años atrás, un accidente de coche lo dejó inválido de cintura para abajo.

Las calles, a pesar de su felicidad, eran unas calles frías y parecían ajenas, como si guardaran algún secreto, igual que si alguien buscara plasmar la soledad que aparece tras un triste suceso.

En esencia, ¿qué es esa ciudad, la nuestra? ¿Qué resume la palabra Alejandría? Evoco en seguida innumerables calles donde se arremolina el polvo. Hoy es de las moscas y los mendigos, y entre ambas especies de todos aquellos que llevan una existencia vicaria.

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"Pues bien, señor Aronnax, estamos en la bahía de Vigo y solo de usted depende que pueda conocer sus secretos".

—Desa manera —respondió Constanza—, vos, señora, española debéis de ser.

—¡Y cómo si lo soy! —respondió ella—; y aun de la mejor tierra de Castilla.

—¿De cuál? —replicó Constanza.

—De Talavera de la Reina —respondió ella.

Carmen Martín Gaite escribió Caperucita en Manhatan en 1990 aunque comenzó sus andanzas literarias en 1953, así que su "Caperucita" es una obra escrita en plena madurez creativa.

—¡Gracias sean dadas a Dios, señores, que a tan buena parte nos ha conducido!

La heroica ciudad dormía la siesta. El viento Sur, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el Norte.

El iguazuense es misionero y todo misionero comparte algo del iguazuense; Misiones es el constante recuerdo de una desposeída acuarela que se construye una y otra vez en el volcán invertido de nuestra esencia, no existe un niño en Iguazú que no haya disfrutado de jugar con las manchas que las nub

“Te quiero tanto como a la libertad, a la dignidad y al derecho de todos los hombres a trabajar y a no tener hambre. Te quiero como quiero a Madrid, que hemos defendido, y como quiero a todos mis camaradas que han muerto.”

El detective aceptó el caso, ¿cómo podía negarse? Se trataba de encontrar la ciutat en la ciudad y, como dice el refrán, que los árboles del artificio no le impidieran ver el

Ayer, a la caída de la tarde, cuando el gran acantilado es de cinabrio, he vuelto a la isla. Las cabezas de los cazones y sus entrañas yacían en las rocas cercanas al muelle, arrojadas al creciente de la marea. Las gaviotas abatían sobre los despojos.

Sucedió, pues, que un porfiado viento nos salteó una noche, que, sin dar lugar a que amainásemos algún tanto o templásemos las velas, en aquel término que las halló, las tendió y acosó, de modo que, como he dicho, más de un mes navegamos por una misma derrota; tanto que, tomando mi piloto el altu

La playa de Rostro es un paraje natural de gran belleza, entre los cabos de La Nave y de Touriñán, los más occidentales de la España peninsular, y un poco más al norte que el cabo de Finisterre. Es uno de los lugares más solitarios y salvajes de la Costa de la Muerte.

Al cabo de varias horas de una lenta navegación constantemente vigilada por la sonda, se halló el brick ante una playa gris, erizada de postes donde secaban muchas redes.

Cuando la autopista se bifurcó, en lugar de desviarse hacia Vigo continuaron ascendiendo para rodear la ciudad que se extendía por las laderas, sobre el mar.
-Me encanta esta vista-dijo Estévez al llegar al alto, y Leo Caldas abrió los ojos.

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"La Habana que leerán aquí es La Habana de mis vivencias, de mis andanzas, pero tambíen la de mis lecturas, la de mis escritores predilectos, la de mis fantasmas. Es La Habana de mi madre, y a la falta de mi madre, La Habana se convirtió en mi madre, una madre lejana y siempre añorada.

La mayoría de las ciudades, cuando las miras desde arriba, desde un avión, parecen una tela de araña. México es diferente: México es la araña que teje a todas esas telas de araña. Algo monstruoso y épico al mismo tiempo.

París, octubre de 2041

Año del gallo, según el calendario chino

 

 

—¿Aún existe el Hotel Grand Oriental? —la interrumpió Diana.

El sol, encendiendo los vidrios de sus mil miradores, salpicaba la ciudad con polvos de oro, y su blanca mole se destacaba tan limpia y pura sobre las aguas, que parecía haber sido creada en aquel momento, o sacada del mar como la fantástica ciudad de San Jenaro.

Cinco leguas de la ciudad de Sevilla, está un lugar que se llama Castilblanco; y, en uno de muchos mesones que tiene, a la hora que anochecía, entró un caminante sobre un hermoso cuartago, estrangero.

Te he dicho, Platero, que el alma de Moguer es el vino, ¿verdad? No; el alma de Moguer es el pan. Moguer es igual que un pan de trigo, blanco por dentro, como el migajón, y dorado entorno -¡oh sol moreno!- como la blanda corteza.

Como hemos venido a la Capital, he querido que Platero vea El Vergel... Llegamos despacito, verja abajo, en la grata sombra de las acacias y de los plátanos, que están cargados todavía.

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Llegué a Gagliano una tarde de agosto en un pequeño auto destartalado. Tenía las manos atadas y me acompañaban dos robustos representantes del Estado, de caras inexpresivas y pantalones adornados con dos bandas rojas.

"En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:

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En Sayatón,
en cada casa un ladrón;
en casa del alcalde,
los hijos y el padre;
en casa del alguacil,
hasta el candil.

Nos hemos vuelto autistas. No nos ha quedado más remedio que inventarnos un país interior con leyes que podamos manejar para tener al menos algo sobre qué decidir. Cuestión de supervivencia. A mí solo me importa esta ciudad.

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No compres mula en Tendilla,
ni en Brihuega compres paño,
ni te cases en Cifuentes,
ni amistes en Marchamalo.
La mula te saldrá falsa,
el paño te saldrá malo,
la mujer te saldrá puta
y hasta el amigo contrario.

Y Muba le enseñó su ciudad; esa que nunca había conocido, pese a haberla caminado tanto. Le mostró sus calles a medio hacer y las huertas que ocupaban grandes extensiones.

Siempre me pregunté por qué unos tienen conciencia y otros no. Pronto lo sabré si existe un Altísimo que me reciba. Si no, mis cenizas se esparcirán por el monte y no tendrá mayor importancia.

En el trayecto desde el gimnasio, que religiosamente realizaba lunes, miercoles y viernes si no surgía alguna emergencia que rompiese su rutina, invariablemente escuchaba la emisora 93.1 FM.

           Tres navíos españoles —el Asia, el Neptuno y el Europa— fueron hundidos por los propios españoles en un vano intento por bloquear la entrada de la bahía, mientras el enemigo se dedicaba a agrupar cañones en una loma.

            Esa tarde había salido al patio del solar y sintió una mirada que la espiaba desde la penumbra de la escalera. Tranquilamente terminó de tender sus sábanas, sin que Muba se moviera o hablara.

El cielo se licuaba sobre La Habana. Ramalazos de lluvia castigaban los techos de la ciudad, que se caía a pedazos cada vez que algún aguacero irrumpía en su atmósfera.

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Granada le dio la impresión de un pueblo muy provinciano, con gente irritada, reñidora y zarrapastrosa.

"Dejaron el coche en Mestre, en un garaje, y tomaron el vapor que hacía lalínea de Venecia."

“Una vez me mandó que fuese a desafiar a aquella famosa giganta de Sevilla llamada la Giralda, que es tan valiente y fuerte como hecha de bronce, y sin mudarse de un lugar es la más movible y voltaria mujer del mundo.

En Monforte la mejor manera de pasar revista a como está el paisanaje es sentarse en la terraza de cualquiera de las cafeterías de la Rúa del Cardenal.

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Con su traje de pana, de pana parda, traje de pastor, aunque la rudeza campesina tomaba en él un aire que casi parecía pose.

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En el museo del Prado, he corrido, he volado ¿qué mas? He cabalgado, he ido a la guerra, he muerto, he subido al cielo, he visto la luz.

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Doblando la hoja al guardarla en el bolsillo, volvió la esquina de Eccles Street, aligerando a casa. Fríos óleos se deslizaban por sus venas, helándole la sangre: los años encostrándole con un manto de sal. Bueno, ya estoy aquí. Sí, ya estoy aquí.

-¡Oh!¡bien! Ya el castillo de Monforte resplandece entre la oscuridad de la noche como un castillo de fuego. La iluminación es completa.

Hasta el día que ocurrió el milagro de la Virgen de la Regla, por estos lares, el único tratamiento efectivo para lograr fertilidad en las mujeres que carecían de ella se venía aplicando en los Baños de Mula.

"Solo los cangrejos estaban felices revolcándose en el barro de los arroyos de aquella villa castellana que tenía que albergar a un tiempo a la comitiva del legado de Dios, a las cortes del emperador Alfonso y sus hijos, y a los séquitos de los nobles y de los obispos que habían llegado a Vallado

"Asentada entre los ríos Pisuerga y Esgueva, la Valladolid del segundo tercio del siglo XVI era una villa de veintiocho mil habitantes, ciudad de servicios a la que la Real Chancillería y la nobleza, siempre atenta a los coqueteos de la Corte, le prestaban un evidente relieve social.

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Acurrucado entre los brazos del hombre al que había acogido hacía tantos años, Aringarosa sintió que el tiempo daba marcha atrás. Que estaba en España. Que volvía a sus modestos inicios, cuando en Oviedo empezó a construir con Silas una iglesia.

Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana de coro, que retumbaba allá en lo alto de la esbelta torre en la Santa Basílica. La torre de la catedral, p

Comencé a escribir La ciudad y los perros en el otoño de 1958, en Madrid, en una tasca de Menéndez Pelayo llamada El Jute, que miraba al parque del Retiro, y la terminé en el invierno de 1961, en una buhardilla de París.

Con aquellos miradores transilvanos, los tejados pizarrosamente oscuros de castillo medieval, sus chimeneas británicas, los pináculos y las cruces, su frondoso y umbrío jardín atlántico, Villa Belza...

Cruzaron la concurrida Puerta del Sol caminando entre los tranvías de tracción animal y los coches de alquiler.

Cuando yo era niño, casi todos los domingos subíamos a la Cresta del Gallo. Iba de excursión con mi padre y con mis sobrinas, y más adelante, cuando el se hizo mayor, con mi cuñado.

El Carnaval de Cebreros es un carnaval de bodega, de pan de flor y de lomo en tripa, de ronda de danzantes en la plaza y de máscaras adornadas con la piel del lobo, el asta del venado y el ala del águila caudal...

Mientras bajábamos por calle Lucena, un segmento de la ruta comercial que une Antequera con Córdoba, Antonio seguía hablándome de la historia del pueblo, impresa en cada uno de sus adoquines, si el paseante era lo suficientemente observador para darse por apercibido.

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la Plaza de Toros de La Línea (donde O'Hara el de los Camerons había matado el toro)

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Porque las cumbres azuladas, añiles y marrones pueden también ser límite y prisión, impedimento odioso que nos encierra en esta propia casa que nos fue dada sin elegirla expresamente y de la cual no es tan fácil separase...

"Kate tenía razón, pero no quiso concederle el gusto. Aunque la casa se estuviera cayendo, no podía hacerle el feo a la muerta. Pensó que hacer pasar a las niñas unos días sin lujos ni sábanas de algodón era un buen aprendizaje de vida.

"... y se apoderó del país de los Banu Qasi, haciendo del monte de Tudela una ciudad fortificada en la que acogió a los musulmanes contra el peligro que corrían. La ciudad creció y se convirtió en espina en las fauces del enemigo". 
 

"Comenzó a clarear, se había formado una especie de vaho que podía entorpecer el festival de luz y color para una nítida salida del sol. De la opacidad mas absoluta... a los primeros trazos de sombras de montañas y siluetas de rocas. Era el momento en que la oscuridad y luz medían sus fuerzas.

Hay ciudades tan descabaladas, tan faltas de sustancia histórica, tan traídas y llevadas por gobernantes arbitrarios, tan caprichosamente edificadas en desiertos, tan parcamente pobladas por una continuidad aprehensible de familias, tan lejanas de un mar o de un río, tan ostentosas en el reparto

"Una arqueología integral de Lanzarote no olvidaría el sepulcro de Lancelot. Cuando la Sociedad Pro Turismo de Lanzarote se dé cuenta de ese imperativo turístico, edificará el sarcófago de Lancelot que señalarán con mayúsculas las nuevas guías (...) sería ésta una bella lección de integralidad.

Poco imaginaban los confiados parroquianos del Nuevo Casino de Puente Real, dispuestos a ocupar sus asientos bajo las enormes aspas del ventilador en aquella tórrida tarde de verano, que el drama que iba a cambiar sus vidas ya había comenzado...

El escritor Ramón Solís escribió una novela sobre un emigrante de  Olvera (Cádiz) y sus peripecias al extraviarse en su viaje de regreso desde Francia. El título de la obra es "Ajena crece la yerba"

Aquella frase persiguió al doctor Juvenal Urbino en el camino de regreso a su  casa: "Este moridero de pobres". No era una calificación gratuita.

El tren tardó tres horas en llegar a la ciudad y fuimos a un hotel que se llamaba «Pornos», en el Arco de Cinegio.

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La arena granulosa había desaparecido bajo sus pies. Sus botas pisaban de nuevo un húmedo recrujiente sámago, conchas de navajas, guijarros rechinantes, que rompe contra los innúmeros guijarros, madera tamizada por la taraza, Armada perdida.

Las normas del protocolo califal obligaron a Alhaquen    a vestirse con los ricos ropajes que correspondían al trono: la túnica adamascada de colon carmesí;   la sobreveste de lana negra, finamente tejida y bordada con doradas espigas; las

Hantal Idrissi se puso rápidamente un albornoz de piel con capucha para protegerse de la Iluvia. Fernando le siguió tal como estaba y cruzaron et oscuro jardín. AI otro lado de la tapia se veía resplandor de luces y podían escuchar metales de sol­dados y resoplidos de caballos.

–Nos hemos precipitado –contesó Lefebvre a su Estado Mayor. Nuestros informes decían que Zaragoza esta­ba defendida por unos quince mil soldados, pero de ellos solo unos cinco mil tenían alguna instrucción y apenas dos mil eran profesionales.

... comenzó a correrse por la ciudad que los franceses se presentarían pronto en Zaragoza con más soldados y mejores armas.

—Estáis en Zaragoza, la Ciudad Blanca, la capital del reino de nuestro señor Ahmad ibn Sulaymán. Yo soy Sancho el Royo, comerciante mozárabe, representante del señor Jaume Ferrer en esta ciudad. Algunos de vosotros ya habéis sido asignados a vuestros nuevos dueños.

Al dia siguiente se celebró en el Sacrario Militare el tra­dicional homenaje a los caídos. Aquélla seria la última vez que Raffaele asistiría.

Guarda! Guarda com’è ridicolo! —dijo Rosso alu­diendo al vicecónsul, que en ese momento salía a reci­bir al teniente de alcalde.

Recorrimos luego el Coso desde la casa de los Gigantes hasta el Seminario; nos metimos por la calle Quemada y la del Rincón, ambas llenas de ruinas, hasta la plazuela de San Miguel, y de allí, pasando de callejón en callejón, y atravesando al azar angostas e irregulares vías, nos encontramos junt

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La noche del 23 de junio de 1956, verbena de San Juan, el llamado Pijoaparte surgió de las sombras de su barrio vestido con un flamante traje de verano color canela; bajó caminando por la carretera del Carmelo hasta la plaza Sanllehy, saltó sobre la primera motocicleta que vio estacionada y que o

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Majestuoso, el orondo Buck Mulligan llegó por el hueco de la escalera, portando un cuenco lleno de espuma sobre el que un espejo y una navaja de afeitar se cruzaban. Un batín amarillo, desatado, se ondulaba delicadamente a su espalda en el aire apacible de la mañana.

El crepúsculo redondea suavemente los duros ángulos de las calles.

Olía a azahar, cal meada, sudor, pies e incienso -no me es posible recordar con exactitud la graduación de cada olor- cuando embocó la Cuesta del Bailío la Reina de los Cielos. Levitaba como una gitana de oro entre la fumata provocada por los monaguillos.

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El madrileño ha encontrado su punto en la tertulia, en el café (...). La tertulia, el café -o la tasca-, en Madrid, son universales, es decir, populares.

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"Los jardines del Buen Retiro eran sitio estratégico e importante para la burguersía de madrileña de hace más de treinta años. En aquellos Jardines se podrían pasar las noches de verano de una manera agradable.

Londres, Old Kent Road, supuso para ellos un shock helado. La ciudad era húmeda y neblinosa, la gente les llamaba «morenitos», nunca tenían suficiente que comer y papá no conseguía acostumbrarse a las tostadas remojadas.

No quiero poseer nada hasta que encuentre un lugar en donde yo esté en mi lugar y las cosas estén en el suyo. Todavía no estoy segura de dónde está ese lugar. Pero sé qué aspecto tiene. -Sonrió, y dejó caer el gato al suelo-. Es como Tiffany's -dijo-. Y no creas que me muero por las joyas.

«En todas las esquinas había hombres que le ofrecían un taxi como si fuera un desconocido, y por todo el paseo, a intervalos de pocos metros, los alcahuetes le acosaban automáticamente. “¿Puedo servirle, señor? Conozco a todas las chicas lindas. ¿Quiere ver a una hermosa mujer? ¿Postales?

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En aquellos tiempos —afirmaba don Gil Sabadía en un notable artículo del Diario de Córdoba— era la Corredera una plaza grande, rectangular, formada por casas con balcones corridos y soportales sustentados en gruesas columnas.

«La juventud cubana o criolla tenía a menos concurrir al Prado a pie; sobre todo el confundirse con los españoles en las filas de espectadores domingueros.